El huracán Melissa deja al menos 32 personas muertas a su paso por el Caribe, con 23 fallecidos en Haití, cuatro en Jamaica, el mismo número en Panamá y uno en República Dominicana, además de un rastro de destrucción, que golpeó también con dureza el miércoles 29 de octubre a Cuba.

El huracán, ya debilitado tras azotar a Jamaica con categoría 5 -la máxima en la escala Saffir Simpson- y Cuba con categoría 3, avanza este jueves con categoría 2 hacia Bermudas, con condiciones de huracán, marejada ciclónica que amenaza la vida y fuertes lluvias, o condiciones de tormenta tropical sobre las Islas Turcas y Caicos, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.
En Jamaica muchas familias se encuentran incomunicadas, por la falta de conexión telefónica y la gran cantidad de áreas anegadas, un día después de que el paso de Melissa provocara cuatro muertes, dejara a más de 500 mil personas sin electricidad y miles más damnificadas. El huracán tocó tierra jamaiquina en la localidad de Black River, en Saint Elizabeth, en el suroeste del país. Las autoridades de Jamaica declararon "el país zona catastrófica."
Haití, con más víctimas mortales. Hasta el momento, y a pesar de que no lo golpeó directamente, el país con más víctimas mortales por el paso de Melissa es Haití, donde se contabilizan al menos 23 muertes, entre ellas una veintena por la crecida de un río, mientras que otras 17 resultaron heridas y 13 permanecen desaparecidas, al tiempo que continúan las lluvias torrenciales en varias regiones del país, que han dejado más de 13 mil desplazados, según el más reciente balance oficial.
Cuba fue el último país este miércoles en sentir la intensidad del huracán Melissa, que sembró destrucción a su paso por el oriente de la isla, con millones de personas sin flujo eléctrico e incomunicados, municipios inundados y aislados, viviendas derrumbadas, cultivos anegados y cuantiosos daños materiales. Por el momento, la Defensa Civil no tiene constancia de víctimas mortales o desaparecidos, aunque los rescatistas no han llegado aún a muchas áreas rurales y montañosas muy afectadas, principalmente a causa de las intensas lluvias, que han provocado el desbordamiento de múltiples ríos y presas, inundaciones súbitas y deslizamiento de tierras.